
Género
La AS se aplica según el principio de la igualdad de derechos entre los géneros. Parte de un análisis de las diferencias en las circunstancias de la vida de hombres y mujeres, sus funciones y necesidades reproductivas y productivas. Debido al empeoramiento general de la situación económica en las zonas rurales, cada vez se integra más a las mujeres en tareas de producción agrícola tradicionalmente masculinas, sin que por ello cambie su situación ni función. Las mujeres deberían participar en tareas de producción con los mismos derechos y la misma importancia que los hombres. Y los hombres deberían participar en la misma medida que las mujeres en tareas reproductivas.
La AS deberá facilitar a las mujeres una verdadera participación en la toma de decisiones a diferentes niveles (doméstico, de grupo y regional), además de acceso y control de los recursos. De este modo se tiene en cuenta el derecho a la sostenibilidad entre los géneros, y así la AS contribuye a modificar los comportamientos y funciones patriarcales típicos de nuestras sociedades, ayudando así a establecer otra cultura de organización en las organizaciones que fomentan la AS.











